La visita que nos hizo Montserrat fue divertida por como nos explicaba las cosas y una anécdota muy graciosa y que me gustó mucho fue lo de cuando fue a comprar votas y que el dependiente no se creía que eran para ella; y además estoy escribiendo un libro y me dió ideas de como hacerlo y como corregirlo. Además también me gustó que a Ángela le entendiese otro nombre y al final parecía un párrafo lo que escribía. Vamos que me gustó todo.